Publicado por OPR | Oct 30, 2007
La mejor técnica de búsqueda de empleo
Por OPR
YORIENTO, el blog de psicología, humor y orientación ya cuenta con unas 350 personas inscritas, 270 artículos y cientos de comentarios desde su nacimiento hace un año y medio. Hoy os dejamos con uno de sus artículos más leídos, aunque hay muchos más relatos de orientación¡
LA MEJOR TÉCNICA DE BÚSQUEDA DE EMPLEO. El centro de empleo acababa de abrir y ese día me tocaba lidiar con los clientes que acudían motu propio, sin cita previa. A ese servicio le llamábamos en aquel tiempo “orientación inmediata”, una atención aquí te pillo, aquí te mato para que la gente no se fuese con las manos vacias hasta la próxima sesión. Creo que aún se sigue haciendo así. El primer usuario de la mañana fue una chica de unos veintitantos, que vestía de forma elegante y se acercaba a mi mesa con paso decidido. Directamente, sin tiempo para introducciones, empezó a hablar: -Mira, he venido a pedir orientación porque estoy buscando empleo de dependienta, pero no uno cualquiera, yo lo que quiero es trabajar en el Corte Inglés o en un sitio bueno. Claro que yo sé que primero tengo que empezar fogueándome en tiendas de ropa para ir cogiendo más experiencia… No he venido para que me hagas el curriculum, para preparar entrevistas ni para que me des listas de empresas. Esas historias ya sé cómo hacerlas. Yo lo que quiero es saber tu opinión sobre una cosa que se me ha ocurrido para ir buscando empleo por las tiendas. Se paró a respirar y me observó atentamente esperando mi reacción (…)
-Vaya- le dije-, veo que eres una persona que sabe lo que quiere, que tiene unos objetivos claros. Eso es algo poco frecuente que sin duda te va ayudar mucho en tu vida profesional… Bueno, como ya te han dicho en la entrada, yo soy Alfonso y trabajo aquí como psicólogo orientador. Creo que tú eres Estela, ¿no? (ella asintió con la cabeza). Bien, pues cuéntame más concretamente, ¿en qué puedo ayudarte?
-Pues eso, que como te he dicho se me ha ocurrido ir buscando trabajo de una forma determinada, a ver qué te parece. Mira, la idea es que cuando entre en una tienda, en vez de preguntar lo que todo el mundo, ¿hay empleo aquí?, podría decir “Hola, buenos días (o buenas tardes), mire, me han dicho que hay posibilidad de trabajar con vosotros, que tenéis una vacante disponible”… Estela esperó de nuevo mi reacción pero yo quería d
-¿Qué te parece?, continuó al comprobar que yo no abría la boca. Es que yo creo que si pides directamente un empleo, siempre te van a decir lo mismo, que en este momento no hay, que deje el currículo, que ya te llamaremos si sale algo… En fin, los rollos de siempre. Además, buscar empleo te desanima mucho, siempre te dicen que no. Así que he pensado que sí digo “me han dicho que hay empleo aquí”, aunque esté contando una pequeña mentira, ya no me podrán rechazar tan fácilmente. La dependienta o la persona que me atienda quizás no sepa con seguridad si hay o no un puesto vacante en esa o en otras tiendas de la empresa que sea, y tendrá que hablar con su jefe/a. Así por lo menos me enteraré de quién manda en cada sitio. Además, si responden “pues no sé que te han contado, pero de momento no hay trabajos disponibles”, les puedo decir “bueno, entonces ¿cuando cree usted que es más probable que haya oportunidades, “tal vez en el verano?”…
No recuerdo haber estado tanto tiempo callado. El orientador había sido orientado. Tras la “ponencia” de Estela, aprovechamos para afinar su presentación y convertirla en un potente protocolo de candidatura en empresas, que he intentado perfeccionar gradualmente en otros casos. “Me han dicho que hay empleo aquí” se ha convertido en una de las mejores herramientas de búsqueda de empleo: le quita presión al que toma la iniciativa porque comienza una conversación (no es una pregunta con respuesta SI-NO), pone la pelota en el tejado de la empresa, y permite obtener información fácilmente. Siempre tenemos la imagen de una orientación unidireccional que muestra y enseña, pero qué duda cabe de que cualquier asesoramiento es una interacción en la que los casos, experiencias y reflexiones de los propios clientes constituyen una fuente de recursos e información importante. Como orientador de personas que buscan empleo por cuenta ajena, o como asesor de emprendedores, ¿qué aprendiste de tus clientes?
EPILOGO. Algún tiempo después, Estela vino a hacerme una visita de cortesía y me contó cómo le iba. -Como más o menos esperábamos, la cosa funcionó. En casi todos los sitios me trataron razonablemente bien, no me rechazaban de primeras y me daban bastante información. Algunos se sorprendían y querían saber quién me había dicho que había empleo en su tienda, y tal como lo preparamos les respondía algo así como “no podría decirle, es un amigo que conoce a alguien del centro comercial, pero no me dijo a quien”. Lo que más me ha llamado la atención es que algunas de las empresas que me dijeron que no tenían trabajo de momento, me informaron de otras que tal vez lo tuvieran: “¿Has preguntado en la zapatería? Creo que la semana pasada buscaban a alguien”. De todas formas, empecé a trabajar pronto en una tienda de regalos del Carrefour. Llevo dos meses, no es una maravilla, pero sigo buscando cuando puedo. Bueno, me voy que ho tengo prisa, ya estamos en contacto. -¿Te has planteado trabajar como orientadora?, le dije al levantarse. Todavía sonreía cuando cruzaba la puerta.




Comentarios recientes